Rosa Prepucio
Sinopsis
El libro no fue originalmente concebido como crónicas ni como relatos imaginados, sino como un ensayo, una reflexión sobre una forma de vivir la homosexualidad que parece ahora antigua, pero que se resiste a desaparecer. Es la homosexualidad del varón doncella, a la manera de los personajes de Manuel Puig, y de él mismo. Con el triunfo del modelo gay, que es global y tiene ya décadas, la representación pública dominante es el chico bien afirmado en un cuerpo neoclásico, para quien salir del armario ya no es tan difícil, comparte la discoteca con heterosexuales, se siente poco hermano de las locas que lo anteceden, y casarse con otro varón es un derecho por el que pudo haber peleado como lo hicieron las mayores pero que no lo asombra demasiado, porque al fin de cuentas piensa que caía de maduro.
Las locas de Rosa Prepucio, que no son necesariamente viejas, buscan en cambio el “hombre verdadero” y no el gay de relaciones igualitarias, en un contexto urbano y social que ya no las favorece (cada vez hay menos espacios clandestinos donde aventurarse) y eso las vuelve anacrónicas. En cierto modo, el libro es una reflexión sobre el tiempo. En un principio hice entrevistas a muchachos heterosexuales que tenían o habían tenido sexo con travestis o con varones vestidos de mujer, las montadas o crossdresser, porque quería escuchar las palabras con las que explican sus goces. De ahí surgieron historias, muchas nacidas de recuerdos propios y ajenos, y lo que había sido concebido como un estudio de campo se volvió literatura.
*Tomado de una entrevista del autor para Gustavo Pecoraro de El Vahido.
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